Los productos informáticos de segunda mano, el “amigo” que le echa una mano al medio ambiente…

Imagen 3 para IDC...

Vivimos en una sociedad en la que el comprar por comprar se ha vuelto obsesivo, necesario para la gran mayoría –por no decir vital – y algo de lo más normal y corriente. Sin embargo muchas de las cosas que tiramos podrían servir todavía. Nuestra era es la del desenfrenado consumismo y por causa de ello se van acumulando cada vez más toneladas y toneladas de residuos de todo tipo. La basura electrónica forma también parte de esta perjudicable costumbre. Personalmente yo apuesto por un estilo de vida sostenible, y comprar artículos informáticos de segunda mano forma parte de ello. En IDC, una empresa madrileña especializada en venta de equipos informáticos y ordenadores de segunda mano, he encontrado al mejor precio un monitor y un ordenador portátil de primer nivel, ambos totalmente revisados y garantizados por el servicio técnico de la tienda. ¡Id a visitar la página web que tienen y comprobaréis la veracidad de mis palabras!

Por si os interesa, especificaros que también venden repuestos de equipos informáticos difíciles de localizar –por no decir imposible de encontrar para muchos– vendidos a unos precios más bajos que los propuestos por los propios fabricantes. ¡Esta tienda es una auténtica ganga! Que se lo pregunten a mis amigos (ellos fueron los que me hablaron de esta tienda online de segunda mano). Comprar en este tipo de tiendas es actuar en cierta medida por la preservación del medio ambiente. Me preocupa mucho en efecto estos residuos electrónicos que se vierten a cielo abierto, sin control… Pues los metales y elementos que los componen son altamente tóxicos y contaminantes, lo cual perjudica el aire que respiramos, la tierra y el agua que bebemos poniendo en peligro nuestra salud.

Cada año se genera alrededor de unos cuarenta millones de toneladas de residuos eléctricos; los denominados RAEES (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos). Montañas infinitas de frigoríficos, ordenadores, televisores, etc., cuyo peso total septuplica al de la Gran Pirámide de Giza. Los que encabezan esta lista de grandes productores de estos desperdicios son los Estados Unidos y la Unión Europea. En cuanto a los países emergentes y altamente productivos como China, Japón, etc., cabe señalar que éstos van generando cada vez mayor cantidad de residuos. De esos desechos sólo se recicla una parte ínfima —en torno al 15,5% en 2014—. El resto es enviado a países como Asia o África, donde los trabajadores (¡a menudo niños!) que los desmantelan son expuestos a un cóctel de sustancias químicas tóxicas.

¡Eso no se puede consentir! Por ello os invito a reflexionar antes de comprar nuevos aparatos electrónicos y eléctricos. La tecnología ha invadido nuestras casas y vidas a tal punto que no podemos ya prescindir de ella, ¡pero sí mostrarnos más responsables reciclando y respetando al medio ambiente! Y tal y como os lo he comentado más arriba, compré en la tienda online IDC un monitor y un ordenador portátil que van la mar de bien y que si no se lo hubiese dicho a nadie, ¡nadie se hubiera enterado de que eran de segunda mano! No será gran cosa lo que hago yo, un granito de arena en el desierto, pero creo que así empiezan las cosas grandes, con pequeños gestos y “predicando” con el buen ejemplo.

De hecho unos amigos míos que están a punto de montar una empresa de productos locales en La Manchuela, han encargado todos los ordenadores y aparatos electrónicos que necesitan para sus locales en IDC. ¿Veis? Os lo tengo dicho: de la suma de muchas cosas pequeñas puede surgir una gran cosa…

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