Puente de agosto en A Coruña

Lo llevábamos preparando durante muchos meses y por fin se pudo hacer realidad. El pasado Puente de Agosto, en el que millones de españoles hemos decidido hacer la maleta y apurar las vacaciones, mi esposa y otra pareja hicimos un viaje a Galicia, en concreto a A Coruña. En otras ocasiones ya habíamos estado pero siempre de paso, y sobre todo, sin la posibilidad de que gente de allí te enseñe la ciudad y te lleve a los lugares más auténticos para comer y beber.

Llegamos el sábado sobre las 13.00 horas. Y fuimos directamente a la finca que mi amigo tiene en Arteixo, a unos kilómetros de A Coruña. La verdad es que la experiencia ha sido magnífica. A mi mujer le encantan los percebes, y claro, ya de comerlos, queríamos que fuera allí. Y madre mía, que diferencia con los del resto de España. Además, eran naturales porque mi amigo conoce a un pescador que se los vende directamente del mar. El precio y la calidad no tienen nada que ver con lo que se paga en otros lugares.

Comimos una de la mejor mariscada que recuerdo. Con cerca de 3 kilos de percebes, nécoras, centollas, almejas, cigalas y hasta bígaros. Qué rico estaba todo. Del vino nos encargamos nosotros, ya que llevamos desde nuestra tierra Valladolid, unas cuentas botellas de vino verdejo y blanco. Y otra botella de vino ecológico que hace mi padre para que tomaran algo muy natural. Muy rico todo. Y eso que era agosto dicen que no se recomienda comer marisco en los meses que no tienen R en su nombre.

Después de comer en Galicia una de las mejores mariscadas que recuerdo, llegó el momento de darnos un baño en esta finca de mi amigo. Y es que no le falta de nada, tiene una piscina así que no pudo faltar el baño. Para algunos nos sirvió para refrescarnos de la que llevábamos. La piscina también era espectacular, resulta que la habían pedido por Internet, después de contactar con la empresa piscinas Dtp. Era preciosa. Se trataba del modelo Topacio 8, que comienza con una profundidad de 1 metro, en el que van incorporados los escalones, hasta finalizar con una profundidad de 1´75 metros. Estas piscinas prefabricadas tienen una longitud de 8 x 4 metros de ancho, y se adaptan muy bien a fincas de pueblos.

Platos típicos

Al día siguiente llegó el momento de hacer un poco de turismo por la ciudad. No faltó la tradicional visita a la Torre de Hércules, aunque era muy curioso porque aunque era agosto la niebla estaba baja, y apenas se veía nada. Aunque unas cuentas fotos si que nos pudimos hacer, gracias a algunas técnicas que aprendí durante un curso de fotografía. Luego llegó el momento d comer y fuimos a una pulpería. Por supuesto no a la típica de turistas, sino a una de barrio , donde normalmente va la gente de Coruña. Otro acierto. En este caso comimos dos platos de pulpo, la tradicional empanada y los pimientos de Pradón. Tuvimos suerte y ninguno nos picó .

Así terminó un fin de semana genial, donde pudimos comprobar las grandezas de esta Comunidad autónoma donde su gente es muy atenta y te demuestran ser auténticos amigos haciéndote sentir como en tu tierra. Así pues, si dudáis entre ir de vacaciones al norte al sur, mi recomendación está clara: norte.