El desarrollo del sector agroalimentario en Galicia

Galicia, ha vivido y sigue viviendo del sector agroalimentario, un sector que aprovecha los recursos naturales para el consumo alimentario, una producción que siempre ha estado presente en la comunidad. Esto se debe principalmente a su riqueza natural, lo que ha servido para su desarrollo y evolución. En cuanto a la seguridad alimentaria, se han producido cambios importantes en el sector, que siempre había permanecido fiel a la tradición. En un primer momento, el sector agroalimentario gallego se muestra reacio al cambio, que se dirige en la actualidad hacia una mayor profesionalización e internacionalización.

La aplicación de normas de ámbito nacional o europeo, han obligado al sector a adoptar nuevos modelos de producción y gestión, y esta evolución, exige una mayor profesionalización del sector agroalimentario, que obliga a la contratación de trabajadoras y trabajadores más formados.

Policultivo y trabajo intensivo en Galicia

La agricultura galega se caracteriza por el minifundismo, basado en el policultivo y en el trabajo intensivo, pero en la actualidad el sector está experimentando cambios profundos, se ha modernizado y se dirige hacia mercados más amplios.

Los cultivos de mayor extensión en la comunidad son los siguientes:

  1. Maiz: 230 987 ha de superficie e 11 342 200 t de produción. Constituyen la mayor parte del paisaje de Galicia.
  2. Cereales: el trigo y el centeno ocupan 24 156 ha de superficie, con una producción de 62 738 t.
  3. Vid: 30 806 ha de superficie, de las cuales, un 25,3% pertenece a alguna denominación de origen, y 234 744 t de producción. As mayores producciones se encuentran en Pontevedra e Ourense.
  4. Patata: 22 413 ha de superficie e 462 781 t de produción. Es uno de los cultivos tradicionales más apreciados, debido principalmente a su calidad y a su sabor. El 3% es de denominación de origen Pataca de Galicia, con una producción de 3 604 t.
  5. Cultivos hortícolas: la producción de tomate, lechuga, cebolla, judías verdes, repollo e coliflor, cuenta con una superficie de 7 140 ha. Se trata de productos de máxima calidad, y por norma general provenientes de pequeñas huertas familiares, con una producción orientada al autoconsumo, pero que hoy, se ha adaptado abriéndose a nuevos mercados para conseguir una mayor profesionalización.

Otras comunidades, igual que Galicia, se han adaptado a los nuevos tiempos y en la actualidad tienden a la internacionalización, conscientes de que en un mercado global, la competencia es cada vez mayor. Para todas estas empresas nace SharePoint, un caso de éxito en Agromediterránea. Gracias a esta tecnología, es posible evolucionar desde un esquema de trabajo individual tradicional hacia la organización productiva necesaria para poder competir. Inforges ha ayudado a aplicar esta tecnología en Agromediterránea mejorando su productividad. Agroalimentaria es una empresa que produce fundamentalmente hortalizas y que posee campos propios y asociados. Agromediterránea es una empresa familiar que nació fruto de la profunda experiencia agrícola de sus fundadores. Experiencia y saber hacer son los elementos clave que distinguen a sus productos. Lo que en el año 1983 se inició como una modesta empresa, hoy es el Grupo Agromediterránea, un referente en la producción y distribución de verduras y hortalizas en toda España.

Con SharePoint, Agromediterránea consigue optimizar la gestión de la organización, aumentar la velocidad y alcanzar niveles de productividad impensables hasta ahora.

Esta empresa lo tiene claro, su confianza en Inforges se debe a la enorme experiencia de la empresa con la tecnología Sharepoint, una herramienta que les ha permitido impulsar la colaboración entre los distintos departamentos, y compartir información relevante entre el personal de oficina y los empleados que trabajan en movilidad. Sin lugar a dudas, un antes y un después en el sector agroalimentario.

Y es que conviene contratar cada vez más servicios externos a la explotación, algo que no se estilaba durante la crisis, sobre todo en Galicia, pero que hoy, es tendencia en todo el sector agroalimentario español, que sufre un fuerte declive durante las últimas décadas del siglo XX, con el consecuente freno de las actividades agrarias y una importante reducción del número de explotaciones. Sin embargo, la contratación externa ha ido en aumento, sobre todo en las explotaciones más grandes, aunque en los últimos años también se observa en las pequeñas.