Consejos para preparar oposiciones

Las oposiciones son una opción laboral que con el paso de los años y el aumento de la precarización laboral ha ido haciéndose más deseada. Trabajo fijo y horarios laborales en muchos de los casos ideales. Estos son, según Oposiciones Age, lo que les dicen sus alumnos cuando se apuntan a clases con ellos. La gente busca seguridad y saben que si se hacen con una plaza pueden hacerse con una plaza, aunque seamos sinceros, aprobar unas oposiciones puede ser asequible en muchos casos, hacerse con una plaza, no tanto.

Los tiempos van cambiando

Muchos estudiantes, cuando acaban la universidad, tienen ganas de empezar a irse incorporando al mundo del trabajo. Una de las opciones más interesantes como decimos es la preparación de una oposición, que también hay que saber que es una alternativa, que tanto en lo físico como en lo moral, demanda mucho de la persona que se pone a estudiarlas.

¿A qué oposiciones te presentas y a qué grupo?

Las oposiciones como decimos, son una tarea prepatatoria que puede llegar a llevar meses o años, donde los opositores terminan poniéndose a prueba en uno o varios exámenes, en medio de una competencia importante y donde los nervios juegan a veces un papel decisivo.

Hay que pensar en qué clasificación te presentas, pues hay Grupos A, B o C, todo ello dependiendo de la titulación en la que te encuentres. Las oposiciones del Grupo A suelen ser las exclusivas para graduados o licenciados.

Si vamos a las del Grupo B son las que se dirigen a personas que tienen un título de técnico superior. En el caso de las del grupo C, son las que se dividen en C1 para los que tengan bachillerato y por último el C2 que tengan la ESO superada. Tanto lo difícil que va a ser aprobarla, como los cargos de contenidos, todo va a depender de ellos.

Ahora sí, vamos con una serie de útiles consejos para la preparación de oposiciones:

Marcarse horarios fijos

No es que debamos habla de olvidarse de la vida social por completo y aprovechar cada minuto, pero sí que merece la pena el tomárselo como si fuera una jornada de trabajo. Si por ejemplo estas a media jornada, puede ser interesante dedicar unas 5 horas de estudio. A jornada completa, 8 horas debería ser la duración.

Lo fundamental es que siempre tengamos las horas establecidas y fijadas convenientemente en nuestra agenda. Algunos estudiantes lo que hacen es hacer tareas y organizarse con app. Un horario bueno es de 8 a 13 y de 15 a 18 horas, pues podemos parar a comer y desconectar.

Algo bueno es que también podemos dejar la tarde libre para poder dedicarla a otra clase de tareas. Siempre es bueno hacerlo del orden de 6 días semanales y después poder descansar por entero un día.

En medio de la jornada, siempre es bueno poder respetar una serie de descansos de corta extensión que pueden ser de cinco minutos cada vez que pase una hora y media. El cerebro sin duda va a rendir más y mejor si respetas estos descansos.

Siempre es bueno que el horario que se proponga sea uno realista y en el que te encuentres cómodo cumpliéndolo.

En el caso de que te plantees trabajar al mismo tiempo, pero que no te vaya a quitar demasiado tiempo para estudiar, puede que sea buena idea el irlo compaginarlo con un trabajo que se realice parcialmente.

Algo que no debes hacer es descuidar la alimentación, por lo que hay que tener en cuenta que el estrés lo que hace es que vayamos a la comida rápida y fácil, pero también hay que tener en cuenta que se tienen que pasar muchas horas diarias sentados.

No nos olvidemos de que es posible que a veces se puede ir planificando una parada a mitad de la mañana para tomar agua o fruta, así como que la comida y la cena no sean demasiado copiosas.

Todo esto son ayudas de las que no nos damos cuenta, pero que van a ser positivas en nuestro rendimiento de cara a la memorización.

Estate actualizado sobre todo lo concerniente a las oposiciones

Muchas veces no se convocan, pero sí que se sabe que la salida como tal es inminente, por lo que adquiere gran importancia tener información sobre el tema. En este sentido, merece la pena dedicar algunos minutos a poder actualizar la información que puedas tener. Se puede hacer mediante foros específicos, blogs o páginas webs.

Las administraciones en todos los casos habilita una web para poder hacer el debido seguimiento de la convocatoria en cuestión.

No a las obsesiones

Está claro que es más sencillo que hacerlo, pero es sin duda algo importante de cara a tener una mejor preparación. Puedes hacer resúmenes y nuestra recomendación es que lo intentes con los mapas mentales.

Hablamos de unas técnicas que se basan en la manera en la que el cerebro trabaja naturalmente de cara a ir asimilando los conceptos. Puedes ir dosificando la cantidad de contenido por cada sesión de tal manera de que te asegures que lo estarás entiendo.

Creemos que es mejor  no estudiar 5 temas de repente cuando no hemos terminado de entender uno del todo. Siempre es mejor entender las cosas antes que memorizarlas.

Mejor olvidarse de los vocabularios complejos que no entendemos y ponerse manos a la obra explicando lo que estudiemos, pero con nuestras palabras, como si se lo estuviésemos contando a un amigo.

Especialmente interesante es planificar habiendo realizado un estudio de la totalidad del temario, como mínimo del orden de tres meses antes del primer examen que hagamos, los repasos son importantísimos.

Practicar la parte práctica o psicotécnica

Todas las pruebas valen para que se puedan valorar la capacidad y aptitud de cada uno de los opositores. Hablamos de esas habilidades que se tienen que hay que practicarlas más que estudiarlas y hacer múltiples test.

En el caso de fallar, solo vas a estar ante un examen, por lo que en el futuro habrá más oportunidades para aprobar y que muchas personas de las que se presentan no logran aprobar las oposiciones a la primera.