Comercio exterior e internacional

Comercio exterior e internacional

La globalización en la que estamos inmersos ha dado como resultado la apertura y expansión de los diferentes mercados. Seguido de la eliminación de las fronteras económicas que favorecen la misma internacionalización de toda actividad empresarial e industrial. Gracias a la conectividad, estos aspectos han dado como fruto la introducción de otros productos y bienes o servicios en mercados que eran inexistentes. Con ello se ha logrado propiciar el desarrollo de los múltiples negocios generando una mayor riqueza global.

Esta riqueza no solo a nivel económico sino también social y cultural. La globalización, elimina barreras de todo tipo y cada vez, gracias a la conectividad, estamos más cerca, aunque existan las distancias.

En España, la exportación supone grandes ventajas a la hora de hacer negocios. Abrirse hueco en los mercados exteriores constituye para las empresas españolas una oportunidad para diversificar la oferta de negocio y acercar sus productos o servicios a nuevos y potenciales clientes.

Son muchos los profesionales expertos en la materia, desde Trasportes Internacionales, nos informan de la importancia de este tipo de comercio y las necesidades reales de abrirse paso en el mercado internacional.

Las ventajas de introducirse dentro del mercado internacional son, en primer lugar, poder comparar las diferentes ofertas que puedan ofrecer las muchas y variadas empresas que existen a nivel mundial. Conocer otros servicios o productos y la forma en que son tratados y comercializados, puede aportar un valor y unas cualidades muy valiosas al ser implantados en los servicios o productos propios.

Aprovechar las debilidades y fortalezas de otros competidores para enriquecer tu oferta, es todavía más importante cuando la competencia abarca todos los países del mundo. Cada uno ofreciendo una serie de opciones y mejorando sus capacidades en un continuo aprendizaje de la competencia.

Otra de las grandes ventajas de acceder al comercio exterior, es la internacionalización de productos. Servicios que no se ofrecen en otros países, pueden prestarse a través de esta vía; y sobre todo, productos de la marca España, gozan de una gran reputación en los mercados internacionales, gracias a la apertura de los mercados.

Entendiendo el concepto

Tanto comercio exterior como comercio internacional, consisten en comercializar productos y/o servicios con países extranjeros. Sin embargo, existe un matiz que los diferencia: el comercio internacional, alude al intercambio de bienes a nivel mundial; en tanto que el comercio exterior, se refiere a las transacciones realizadas entre un país concreto con el resto del mundo.

La definición de comercio exterior viene a ser el intercambio comercial de productos, bienes o servicios que llevan a cabo dos o más países. El objetivo de estas transacciones es que cada una de las partes, pueda ver satisfechas sus necesidades de mercado.

Todo tipo de comercio exterior, se encuentra sujeto a normas, acuerdos y convenios internacionales que permiten la regulación y el control de los productos, los impuestos que conlleven y los consiguientes procesos de exportación.

Las características principales que definen este tipo de transacción comercial son los siguientes:

  • Los países implicados en las transacciones, tienen economías abiertas que permiten las actividades comerciales con otros países o mantienen algún tipo de acuerdo comercial con uno o varios países en particular.
  • La entrada de productos o servicios en de un país a otro, genera un flujo de divisas, esto ocurre cuando los países entre los que se realiza la transacción comercial, cuentan con un tipo de moneda diferente. El valor de la moneda extranjera frente a la propia, se manifiesta en el tipo de cambio.
  • Aquellos países interesados en realizar intercambios comerciales entre sí, realizan acuerdos o convenios para que las transacciones resulten más sencillas y ágiles. De esta manera, se simplifican y facilitan los intercambios que se entiende, van a ser recurrentes.
  • El control de los procesos tanto de importación como de exportación que se dan en el comercio exterior, ser realiza por el control de aduanas de cada país. Este control fronterizo se encarga de supervisar todas las operaciones comerciales y gestionar la aplicación de las tasas, aranceles y tributos que correspondan.

Los implicados en el campo del comercio exterior, se dividen en tres grupos o segmentos a tenor de su labor concreta: fabricantes, intermediarios y organizaciones facilitadoras.

Dentro del primer grupo, se encuentran las empresas que trabajan sin intermediarios. Estas pueden ser empresas de producción, transportes, cooperativas, etc.

El segundo grupo lo componen los comercios, las empresas mixtas y los organismos especializados del departamento de Industria y Comercio.

Los agentes de aduanas, componen el tercer grupo prestando el servicio a los despachos aduaneros implicados en la actividad económica extranjera.

Clases de actividad económica exterior

Independientemente de que el comercio sea la principal actividad económica en el mercado exterior, existen otros tipos de actividades económicas que se responsabilizan de la dirección determinada de la interacción de los objetos dentro del mercado exterior.

El comercio exterior propiamente dicho, consiste en la importación y exportación de mercancías donde el suministro de los productos, se realiza en exclusiva trasladando las mercancías a través de la frontera.

En segundo lugar, encontramos la cooperación productiva. Este tipo de comercio exterior, consiste en la organización de los productores de materia prima que elaboran sus productos conjuntamente. La base fundamental de la cooperación internacional es incrementar los beneficios y reducir los costes. Esto se consigue llevando a cabo una disgregación de la producción en diferentes países, teniendo en cuenta los factores económicos pertinentes: coste de las materias primas, impuestos y remuneración del personal laboral.

También forman parte del comercio exterior las operaciones financieras, de crédito o monetarias que se llevan a cabo mediante prestamos o compra de acciones de empresas extranjeras.

En cuestión de inversiones la cooperación internacional, es necesaria la suma de esfuerzos para conseguir un aumento de la competitividad y facilitar de ese modo la venta de productos o servicios en el extranjero.

Evidentemente el comercio exterior ha abierto el campo a muchas empresas. La globalización, como decíamos anteriormente, ha propiciado esa liberación económica y comercial que supone grandes ventajas para todo tipo de comercio. Del mismo modo que posibilita darse a conocer en otros mercados y encontrar nuevas oportunidades de negocio.