¿Y si te atreves a usar una estantería de libros diferente?

Soy una ávida lectora desde que tengo ocho añitos, nada más, y desde entonces no he hecho otra cosa que comprar libros, leerlos y apilarlos en mi habitación, en una estantería azul de pared en la que cada vez me caben menos libros.

Buscando estanterías nuevas, ahora con 34 años y con una enorme cantidad de libros en los que, literalmente, podría nadar, me he dado cuenta de que son todas aburridas e iguales.
¡Hasta que encontré estanterías muy chulas! Algunas tenían forma de árbol, otras parecían torcidas, pero los libros estaban bien colocados… Y eso me hizo pensarme: ¿y si me arriesgo con una forma divertida para la estantería de mis libros?

 

Por qué me canso de las estanterías de siempre

Te digo la verdad: las estanterías normales cumplen su función, sí, pero las veo totalmente vacías. Son cajas con baldas. Fin. Cuando entro en una tienda y veo filas de muebles idénticos, siento que estoy comprando algo solo porque “toca”, no porque me guste de verdad. Y si tengo tantos libros, ¿por qué no tener también un mueble que me haga ilusión?

Además, los libros ocupan mucho espacio visual. Si el mueble es soso, toda la pared queda plana, y yo quiero que se note que ahí vive alguien que lee, alguien con personalidad. No quiero esconder mis libros, quiero presumirlos un poco.

También me pasa que las estanterías clásicas no se adaptan bien a espacios raros. Si tienes una pared pequeña, una columna, un rincón muerto o techos inclinados, los muebles estándar parecen diseñados para otra casa, no para la mía ni para la tuya.

Por eso empecé a mirar opciones distintas, porque quiero que mi casa me represente. Y si te gusta leer, tu estantería es casi como tu carta de presentación.

 

Estanterías con formas raras

Al principio pensé que las estanterías con formas diferentes eran incómodas o poco prácticas, pero no, muchas están muy bien pensadas. He visto modelos en zigzag, giratorias, en espiral, en forma de árbol o con baldas colocadas en diagonal. Y lo mejor es que los libros se mantienen perfectamente en su sitio, no se caen.

Estas formas rompen la monotonía de la pared. Aunque tengas pocos libros, ya parece que hay algo especial. Y si tienes muchos, el efecto es todavía más bonito porque la estructura se llena y se integra.

También ayudan a organizar sin que parezca un archivador. Puedes colocar novelas en un lado, ensayos en otro, cómics en otra zona. Sin etiquetas ni carteles. Solo por cómo distribuyes los espacios.

Otra ventaja es que invitan a curiosear. Cuando alguien entra en la habitación, su mirada va directa a la estantería. Y eso abre conversación. No necesitas enseñar tus libros, se enseñan solos.

Si te da miedo que sea incómoda, revisa medidas y peso máximo. Mientras esté bien fijada a la pared o tenga buena base, no hay problema. Lo importante es elegir una forma que te guste de verdad, no la más extravagante del catálogo.

 

Cómo elegir una estantería diferente sin equivocarme

Yo me fijo primero en el tamaño de los libros. Si tienes muchos de tapa dura o ediciones grandes, necesitas baldas con profundidad suficiente.

También miro la estabilidad. Algunas estanterías modernas parecen ligeras, pero si están bien diseñadas, aguantan mucho peso. Aun así, prefiero las que permiten anclaje a la pared. Más seguridad, menos sustos.

El material importa más de lo que parece. La madera maciza es resistente, pero pesada. Los tableros modernos pueden ser más ligeros y también fuertes. El metal da un aire muy actual, aunque a veces limita la profundidad de las baldas.

Otro punto clave es la limpieza. Sí, suena aburrido, pero si tiene muchos huecos diminutos, limpiar el polvo se vuelve una pesadilla. Yo prefiero diseños originales, pero con superficies accesibles.

Y por último, el color. Una estantería diferente puede ser neutra y seguir siendo especial solo por su forma. O puede ser de un color potente y convertirse en el centro de la habitación.

Aquí no hay normas. Solo pregúntate si te seguirá gustando dentro de unos años.

 

Ideas para colocar libros sin seguir reglas aburridas

Siempre nos enseñan a colocar los libros en vertical, todos alineados. Yo ya no me siento obligada a eso. Mezclar posiciones hace que la estantería se vea más viva y más personal, por eso me gusta combinar distintas maneras de colocar los libros:

  • Algunos en horizontal: creo pequeñas “mesas” donde puedo apoyar otros libros o algún objeto.
  • Huecos intencionados: dejar espacios vacíos para que la estantería respire y no se vea saturada.
  • Por colores: ordenar los lomos según tonalidades; no es lo más práctico si buscas algo rápido, pero queda muy bonito visualmente.
  • Por tamaños o colecciones: agrupar los libros grandes abajo y los pequeños arriba, o mantener juntas series completas para que se vean organizadas sin ser aburridas.
  • Alternar con objetos personales: fotos, plantas pequeñas, figuritas; solo un par de detalles para que no parezca una biblioteca pública.
  • Libros viejos o gastados: no hace falta esconderlos; se pueden poner con el lomo hacia dentro o en un lugar menos visible.

Lo importante es que te guste lo que ves cada día y que tu estantería te haga sentir bien, no que siga reglas estrictas que nunca disfrutas.

 

Estanterías que aprovechan espacios imposibles

Hay rincones de casa que parecen condenados a acumular cajas o simplemente a quedar vacíos, y es justamente en esos espacios donde una estantería diferente puede quedar muy chula.

Yo me fijo en muebles que se adapten al lugar en lugar de cambiar toda la habitación para que encaje la estantería.

Las estanterías verticales y estrechas son perfectas para aprovechar espacio sin ocupar demasiado suelo. Guardan muchos libros y caben en sitios que normalmente no se usan.

También hay estanterías triangulares que se ajustan a las esquinas y aprovechan cada centímetro, incluso los más difíciles de usar. Es sorprendente cuánto espacio se puede liberar solo eligiendo la forma adecuada.

Si el techo es alto, subir con baldas hasta arriba es una excelente opción. Solo hace falta un pequeño taburete para alcanzar los libros de arriba, y al mismo tiempo se libera espacio en la parte baja de la habitación.

Otra opción interesante son las estanterías que rodean puertas o ventanas. Estos espacios suelen quedar vacíos y pueden convertirse en zonas de almacenamiento prácticas y originales.

Cuando empiezo a mirar mi casa con otros ojos, me doy cuenta de que sí hay sitio. Solo hay que pensar un poco fuera de lo típico y medir bien antes de comprar.

 

¿Cómo crear tu propia estantería con cosas sencillas?

Algunas ideas que puedes probar son:

  • Cajas de madera: colócalas en la pared en distintas posiciones. Puedes pintarlas todas del mismo color para un efecto uniforme o dejar cada una diferente para un estilo más divertido.
  • Baldas sueltas: colócalas a distintas alturas y direcciones. Esto crea una composición original sin necesidad de un mueble único.
  • Reutilizar muebles antiguos: aparadores viejos, muebles de televisión o cajones sueltos pueden convertirse en estanterías diferentes y llenas de personalidad.
  • Diseños a medida: si te gusta el bricolaje, puedes crear algo totalmente adaptado a tu espacio. Incluso sin experiencia avanzada, hay formas simples que quedan muy bien.

Lo importante es que sea perfecta. Si queda un poco irregular, mejor, porque demuestra que no salió de una fábrica en serie. Al final, lo que cuenta es que tengas un espacio que refleje tu estilo y te haga disfrutar cada vez que mires tus libros.

 

Ideas útiles para elegir tu estantería

Goterris, tienda de muebles de Castellón que cuenta con un equipo de diseñadores profesionales, nos recuerda que siempre es importante dejar espacio de crecimiento en la estantería. Aunque prometas que no comprarás más libros, siempre llegan nuevos títulos, y prever ese espacio desde el principio evita quedarte sin sitio demasiado rápido.

Si vas a usar los libros a diario, conviene que las baldas estén a una altura cómoda. Si los libros son más decorativos, entonces puedes darle prioridad al diseño y a la forma de la estantería. También es importante fijarse en el peso total que soportará, porque una estantería llena puede ser más pesada de lo que parece.

La iluminación también es muy importante, porque una estantería bien iluminada nos va a permitir poder leer los títulos de los libros sin volvernos locos. No hace falta nada sofisticado: incluso una lámpara cercana mejora mucho la experiencia.

Por último, la seguridad es otra prioridad. Si hay niños o mascotas en casa, anclar la estantería a la pared es casi obligatorio. Puede parecer exagerado, pero evita accidentes que pueden ser serios. Solo con pequeños detalles así, tu estantería será práctica, segura y seguirá siendo funcional durante mucho tiempo.

 

Estanterías que también decoran, no solo guardan

Una estantería diferente no tiene por qué ser solo un lugar para guardar cosas, puede convertirse en el elemento principal de la habitación. A veces con elegir un diseño llamativo basta para que todo el espacio parezca renovado sin tocar nada más.

Si eliges un modelo que destaque, el resto de la decoración puede ser más sencilla. No hace falta llenar la casa de adornos: la estantería ya cumple gran parte del trabajo visual por sí sola.

Además, si es abierta por ambos lados, puedes usarla como separador de ambientes. Así divides espacios sin levantar paredes y sin perder luz natural, lo que hace que todo se vea más ligero y organizado.

El color también tiene un papel importante. Una estantería blanca se integra y permite que los libros sean los protagonistas. Una negra crea contraste y aporta un aire más dramático, mientras que un color vivo da energía y personalidad a la habitación.

Incluso medio vacía puede verse bien si el diseño es bonito. No hace falta llenarla desde el primer día, los libros irán llegando poco a poco, y la estantería seguirá luciendo fantástica.

 

Errores que intento evitar al elegir una estantería

  • Comprar sin medir: parece obvio, pero muchos lo hacen. Luego, la estantería no cabe, tapa enchufes, interruptores o ventanas, y termina siendo un problema más que una solución.
  • Elegir solo por estética: un mueble puede ser precioso, pero si no tiene capacidad suficiente para tus libros, no sirve de nada. Es importante equilibrar belleza y funcionalidad.
  • Diseños frágiles: algunas estanterías que se ven perfectas en fotos no están pensadas para soportar mucho peso. Si tienes muchos libros, elige algo resistente.
  • Ignorar la limpieza: estanterías con huecos complicados de alcanzar terminan llenas de polvo. Mejor un diseño que permita limpiar sin esfuerzo.
  • Copiar sin adaptar: lo que queda perfecto en una foto no siempre funciona en tu casa. Cada espacio es distinto y merece una solución personalizada.

 

Cómo saber si realmente merece la pena arriesgar

La pregunta más importante es sencilla: ¿te hace ilusión? Si la respuesta es sí, probablemente merezca la pena intentarlo. Al fin y al cabo, es algo que vas a ver todos los días, así que tiene sentido que te guste de verdad.

Una forma de empezar es con algo pequeño. Por ejemplo, una estantería original en una pared secundaria. Si te encanta cómo queda, más adelante puedes apostar por algo más grande o llamativo. Esto permite probar sin comprometer todo el espacio de golpe.

Pensar a largo plazo también ayuda. Pregúntate si dentro de cinco años seguirás disfrutando de esa estantería. Si crees que sí, es una buena señal. Si lo ves como una moda pasajera, quizá convenga esperar o buscar algo más neutral.

No necesitas la aprobación de nadie. Es tu casa, tus libros y tu espacio. Que a otra persona no le guste no significa que esté mal.

A veces solo hace falta dar ese pequeño paso para que la habitación deje de sentirse genérica y empiece a reflejar tu estilo. Con un poco de atrevimiento, hasta los rincones más simples pueden transformarse en espacios que realmente disfrutes.

 

Un cambio sencillo que se nota muchísimo

Después de darle tantas vueltas, llego a una conclusión clara: cambiar la estantería puede transformar por completo la relación con mis propios libros. No cambian los títulos ni las historias, pero sí cómo los vivo en casa.

Una estantería diferente es, para mí, una forma de disfrutar más de algo que ya forma parte de mi vida. Y si tienes muchos libros, lo lógico es darles un lugar que esté a su altura.

Si estás dudando, te diría que probases. Empieza con algo pequeño, mira opciones, mide bien y elige algo que te saque una sonrisa cada vez que entres en la habitación.

Al final, los libros cuentan historias… pero también merecen un escenario bonito donde vivir. Y tú también mereces un espacio que no sea aburrido ni igual al de todo el mundo.

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