La sauna es de lo más beneficiosa para la salud, puesto que ayuda a que vivamos más, se reduce el estrés, fortalece nuestro sistema inmunológico y alivia la tensión muscular, mejorando la calidad de vida y liberando endorfinas. Los profesionales en este campo dicen que es posible disponer de una sauna en el baño o la terraza de nuestro hogar, ya que el diseño se hace a medida.
Cada vez tienen más éxito en España
En nuestro país cada vez se ven más saunas, porque, como nos confirman Saunas Luxe, fabricante de cabinas sanitarias y saunas dichas instalaciones, que tienen su origen en el norte de Europa, lo que ayudan es a mejorar la salud física y mental, de tal forma que se regula la presión sanguínea, reduciendo la celulitis y el estrés, así como otros beneficios. Todo ello ha logrado captar la atención de un público que cada vez tiene más conciencia de lo importante que es el autocuidado y el bienestar en el propio hogar.
Los avances en el campo tecnológico han hecho que las saunas domésticas sean mucho más accesibles, puesto que así es posible tener un espacio para el bienestar personal sin que sean necesarios los desplazamientos. Además, las saunas son prácticas y es posible adaptarlas a distintos espacios, desde los apartamentos a viviendas unifamiliares.
Cada clase tiene una serie de características que permiten que puedan adaptarse a distintos estilos de vida, pero ahora se han puesto de moda las clásicas saunas de leña, que lo que hacen es evocar la cultura finlandesa y los sistemas de infrarrojos con tecnología avanzada. Existen tendencias también en el sector de las saunas y las podemos encontrar de varios tipos, de los que hablaremos unas líneas más abajo. Antes de optar por una sauna, es necesario valorar las tecnologías con las que se cuenta, las dimensiones, los materiales, el coste de la operación y los requisitos de cada instalación.
Tipos de saunas
Vamos a conocer las más importantes:
- Saunas finlandesas: Suelen caracterizarse por ser muy secas, donde el aire se calienta mediante estufa de carbón, leña o electricidad. Dentro no hay agua, vapor abundante y la temperatura puede ser de 100 grados. La humedad está entre el 5 y el 20% y la temperatura oscila entre los 90 y los 120 grados.
- Saunas eléctricas: Son eficientes y con ellas es posible disfrutar de un control preciso de la temperatura usando termostatos digitales. Son perfectos para los entornos urbanos y la instalación es bastante sencilla. El mantenimiento es mínimo, pero es fundamental que se revise el sistema eléctrico.
- Saunas de infrarrojos: Dispone de unas superficies que emiten radiación infrarroja que lo que hace es calentar de forma directa el cuerpo sin que sea necesario que aumente mucho la temperatura ambiente. Esta clase de sauna es perfecta para las personas que tengan sensibilidad al calor intenso porque usa paneles de carbono y demás fuentes de calor mediante infrarrojos, de tal forma que se crea una temperatura más reducida que en la finlandesa.
¿En qué debemos fijarnos cuando hay que elegir una sauna?
- Dimensiones: Aquí hay que mirar el espacio que tenemos disponible para la instalación, la altura del techo y la configuración general del espacio. De nada valdrá encontrar una sauna que por prestaciones o diseño nos parezca atractiva si al final no vamos a poder instalarla en nuestro hogar.
- Materiales de construcción: Todo ello es relevante para una buena durabilidad y el rendimiento de la sauna. Lo mejor es optar por una madera que tenga alta resistencia a la humedad, así como una baja conductividad térmica con el fin de que se mantenga el calor.
- Control y tecnología: Las innovaciones tecnológicas tienen un papel significativo en la evolución de las saunas y los sistemas modernos tienen funcionalidades avanzadas. Ahora es posible encontrar saunas con sistemas de control inteligente, controles digitales precisos de temperatura, conectividad con dispositivos móviles para control remoto, así como sensores que garanticen una confortable experiencia, así como una programación de sesiones personalizadas, etc.
¿En qué hay que pensar al hacer la instalación?
Para que funcione bien una sauna, es importante una buena instalación para que el rendimiento sea el idóneo. Deberá tener un sistema de ventilación adecuado con el que la renovación del aire se permita, así como una zona de vestuario o transición para cambiarse o prepararse. De igual forma es clave que cuente con tecnología de purificación del aire, que lo que hace es eliminar las impurezas y usar tecnologías de desinfección, caso de la ionización o la luz ultravioleta, con el fin de eliminar las bacterias, evitar condensación y problemas en cuanto al moho.



