Las posibilidades que traen los camiones del futuro

Siempre que pensamos en nuestro coche ideal imaginamos un gran deportivo de color rojo, o en mi caso amarillo, con un gran motor y además descapotable. Otros pensarán en ese todo terreno capaz de superar cualquier obstáculo, y los más prácticos en un coche que no consume y pueden aparcarlo en cualquier sitio.

De entre todas las opciones no se plantea la típica afirmación que hace unos años algunos decían, mi sueño es tener un camión. Es una pena que esto sea así porque las posibilidades de los camiones actuales no tienen nada que ver con las que vienen en los próximos años con la llegada de los camiones autónomos y eléctricos.

Empresas como Tesla, Mercedes o Daimler están a la cabeza en cuanto a tecnologías eléctricas o sistemas de piloto automático. Las baterías son el futuro, así como los camiones que no emiten gases a la atmósfera son la clave para ayudar a la tierra a reducir la contaminación, ya que de otra manera no podríamos mantener nuestro planeta.

El futuro está en el uso de la electricidad y en la autonomía

La llegada de lo eléctrico al transporte profesional de manera masiva es solo cuestión de tiempo porque, más allá del interés que pueda tener la industria automovilística en ello, interesa a unas empresas de transporte a las que la inversión inicial en estos vehículos puede salirles muy rentable. Esto se aplica tanto a entornos urbanos como al transporte por carretera tradicional, cada uno a su escala.

Si por algo se pueden caracterizar los últimos años es por el aumento de las compras y pedidos por internet, algo natural si se tiene en cuenta la tendencia de la sociedad pero que supone elevar la cantidad de kilómetros recorridos por vehículos de transporte de manera exponencial conforme pasa el tiempo. Lejos de disminuir, la perspectiva ante esto es de crecimiento, lo cual hace casi obligatorio un replanteamiento del modelo de transporte.

Como actualmente la tecnología no da para mucho más, la solución primera es la de convertir en eléctrico lo que antes no lo era. El punto más conflictivo hoy por hoy lo suponen las baterías y, por extensión, las bases de carga. En otras palabras: el problema real es no tener que preocuparse de interrumpir el servicio porque la batería se está agotando o tener las unidades cargando durante largo rato en lugar de repostar en 5 minutos en una gasolinera.

El segundo punto comienza a difuminarse gracias a la llegada de las baterías con carga rápida y, en cuanto al primero, mejorará conforme lo eléctrico se vaya haciendo estándar y las bases de carga estén repartir a lo largo y ancho de los distintos territorios y ciudades.

Hablar de vehículos eléctricos es, para muchos, hacerlo también de coches autónomos. Aunque a día de hoy no hay un sistema realmente fiable al cien por cien como para experimentar esa conducción autónoma en la cual no haga falta más que darle un comando de voz al vehículo para que vaya del punto A al punto B sin problema alguno, los avances ya se dejan ver.

En los camiones resulta aún más fundamental que en los coches privados el uso de una conducción autónoma. El camión del futuro no se entiende sin una mejora que no solo lo haga más eficiente en lo referente al medio ambiente, sino también más inteligente y, por tanto, más seguro para un conductor cuyo día a día se desarrolla expuesto a los peligros de la carretera.

Muchos fabricantes comienzan a hacer ya sus pruebas, si no es de manera independiente, asociados con otras marcas, pero todos con el fin de no quedarse atrás y, si fuera posible, anotarse algún que otro tanto. El avance de los fabricantes durante los dos próximos años despejará muchas dudas de lo que podemos esperar a corto plazo de los sistemas de conducción autónoma.

A pesar de lo que está por venir no podemos olvidar el presente, ya que actualmente el transporte por carretera lo realizan principalmente empresas de transporte. De entre ellas destaca Transportes Cars, una empresa de transporte de vehículos por carretera especializada en el transporte nacional e internacional que ofrece sus servicios tanto para pymes, autónomos y grandes empresas como para particulares.